¿Le das?…El voto

Parece un modelo publicitario,pero es el intendente de Pinamar.

A diferencia de muchas otras corrientes políticas, el Peronismo se destacó por recibir siempre a militantes de los más variados orígenes. Ahora, y en consonancia con los tiempos, ha surgido un nuevo movimiento: el Justicialismo Surfer.

Se trata de Patricio Hogan, un fanático del surf que, con sólo 37 años, que al ganar la intendencia de General Alvarado, con cabecera en Miramar, se convirtió además en el segundo intendente más joven de la provincia de Buenos Aires (el primero es Héctor Rivera, de 36 años, autoridad del partido de Tordillo).

Licenciado en Comercio Exterior, casado con la doctora Gabriela Duda y padre de una hija de 9 años, Hogan contó que en la municipalidad de suelen visitarlo empresarios que le piden “pibe, llamalo al intendente”. “Estoy acostumbrado a que me confundan o se asombren por mi juventud”, afirmó en una entrevista a Gente.

Sin embargo, este joven intendente es tercera generación de peronistas: su abuelo Carlos Alberto Hogan estuvo con Perón en sus tres mandatos: en el primero, como embajador en Inglaterra; en el segundo, como ministro de Agricultura y luego, en el último, como presidente de Parques Nacionales.

Su padre, Tomás Hogan, continuó el legado familiar, fue concenjal en General Alvarado, luego intendente de ese partido y ahora es legislador en la Cámara de Diputados de la Provincia.

Patricio ocupó su primer cargo de la mano de Felipe Solá en la secretaría de Agricultura, pero al recibirse como licenciado pidió su traslado al INIDEP (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero, en Mar del Plata) y luego, cuando su padre llegó a la intendencia, dejó todo y lo acompañó en General Alvarado, donde cuatro años después, ganó las elecciones con el 48 por ciento de los votos.

“En la ciudad todos me conocen desde chico con la tabla bajo el brazo. Claro que nunca falta el que te dice ‘dejá la tablita y ponete a trabajar’”, comentó Patricio, quien además reveló que para él el surf es una forma de “encontrar la paz”.

“En lugar de ir al psicólogo –agregó-, yo me meto en el mar durante una hora y allí encuentro la paz que suele faltar en la política. El surf me da una tranquilidad que no encuentro en ningún otro lugar del mundo. Después, a las ocho de la mañana, estoy en la oficina”.

Aunque reconoce que el surf es su pasión, Patricio también integró la selección nacional de karate y llegó a participar de dos Juegos Panamericanos, pero debió abandonar luego de un grave accidente.

“Me fracturé la pierna. Me tuvieron que poner 16 tornillos y dos placas de acero. También me partí la nariz, las rótula, el malar y el maxilar. Me llevó puesto un camión adentro de la ciudad de Miramar”, detalló.

Como dice el dicho “no hay mal que por bien no venga”. Fue en el hospital de Mar del Plata donde conoció a la médica endocrinóloga Gabriela Duda, su actual esposa. Algo de las artes marciales quedó: “Te sirven para pensar más, contenerte, aislarte mentalmente de algunos temas y me ayuda a la concentración”.
Patricio reconoce que el trabajo político no es algo bien visto, pero él sostiene que no se debería generalizar y tiene confianza en que la “vieja política” sea una cosa del pasado.

Para muchos de mis amigos, la política es aún mala palabra. Y durante mucho tiempo ese pensamiento estuvo fundamentado. Pero no se puede generalizar, hay que rescatar las buenas gestiones. Los vicios de la vieja política tienen que quedar en el pasado”, afirmó como un sello de que llegó para quedarse, pero eso sí, pretende “seguir surfeando durante muchos años más.”

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1 comentario

1 Ahmed Marsaj { 02.21.10 at 10:39 pm }

Una vergüenza lo protagonizado por este señor. Un joven “fachero” con la cabeza hueca colocado por la hábil y sinuosa mano de su padre en la intendencia de Miramar.

Ningún mérito. Un Isidoro Cañones, vacío de ideas y cuyo eje central de ambiciones radica en multiplicar su fortuna y divertirse a lo grande. Dice en el reportaje de la infame revista “Gente” que “lleva el peronismo en el ADN”…

Este muchacho no tiene ni idea de qué cosa fue el peronismo en la vida política de la Argentina. Si la tuviera, jamás se habría prestado a esa nota en la revista emblemática de la fenecida dictadura argentina. Ni siquiera tiene a su lado gente que lo asesore debidamente. El López Rega de la Intendencia -Mr. Di Cesare-, debería haberle advertido, pero no lo hizo.

Patricio Hogan no es más que el tentáculo con el que su padre ha querido perpetuarse en el poder municipal para continuar la seguidilla de negocios que realiza mediante su amistad con Scioli y las obras públicas.

MÁS SOBRE LOS HOGAN Hogan padre es fascista, admirador de Primo de Rivera y de Franco. Astuto oportunista, colaborador de la dictadura militar en la época del “Proceso”. Siendo autoridad en la Escuela Agrícola, conspiró con los marinos de la sucursal ESMA de Mar del Plata para señalar gente que luego fue desaparecida.

El verdadero peronista histórico de Miramar es el honorable y humilde anciano Adolfo Molina, secuestrado y torturado en aquella época terrible.

Los Hogan se hicieron ricos en épocas de su abuelo. Acumularon más fortuna con la intendencia de Tomás y prosigue esa trayectoria con el “nene”… este botarate colocado por su padre para continuar con los negocios en contubernio con los gobernadores en el método del “mita y mita”.

Los Hogan desprecian a los pobres aunque los convocan y extorsionan a la hora de votar. Tomás es un facho y nazi encubierto de la temible CNU de Mar del Plata.

¿Habrá estado vinculado al crimen de la chica Silvia Filler asesinada por esa organización terrorista de los 70 allí en la Universidad de Mar del Plata?… Hummm… Aquí, en Miramar, muchos, por lo bajo, lo sindican como delator de militantes de izquierda en la época del “Proceso”.

El surfer, es un fronterizo cuyo único interés radica en su vocación de play boy berreta.

Sépanlo y dejen de propagandizar a este energúmeno repleto de anabólicos y con una bolsa de mierda por cerebro.

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