El otro día Marcelo estrenó su nuevo rol de periodista político de opinión. Dijo cosas remanidas pero subrayo un pedido.Pidió “en nombre de la gente” paz y justicia.
Las paredes parecen haberlo escuchado, y con la paciencia infinita que suelen tener las paredes le dan un alerta, quizás una lección de solidaridad. O una amenaza?


