Lo de Cerati es uno de los casos más resonantes de una tendencia que despunta y crece: cada vez son más los artistas y las bandas de rock locales e internacionales (Los Fabulosos Cadillacs, Iron Maiden, Motorhead, Avril Lavigne y Liam Ghallager, el ex de Oasis, entre muchos otros) que firman contratos con empresas de indumentaria con los que intentan sacar alguna tajada del negocio. Por lo general, el trato los vincula de manera directa en la elaboración de la colección y con la promoción de la marca.
Las cifras del acuerdo entre Cerati y Falabella no trascendieron, pero se especula con que fue bastante abultada ya que el ex Soda Stereo se involucró de lleno con el negocio, ya que hizo coincidir el lanzamiento de su línea de indumentaria con el de su último disco, “Fuerza Natural”. Uno de los temas de ese disco, precisamente, constituyó uno de los ejes de la campaña de promoción.
El antecedente previo es el de Los Fabulosos Cadillacs, que el año pasado trabaron una alianza con Trend Mill para sacar al mercado una edición limitada de zapatillas para la marca Blackfin, con el estilo y nombre de la banda. Federico Serroni, el gerente de marketing de la empresa, tampoco quiere dar números, pero asegura que el negocio “fue excelente y todos los músicos se comprometieron con el diseño y el concepto del producto”.
Las zapatillas calzan perfectas con el rock. Más que una metáfora, esto tiene que ver con que Trend Mill cuenta con la representación para la Argentina de Vans, una marca americana de indumentaria y zapatillas, cuyo estilo se asocia a tanto a los deportes extremos como a la música. De larga trayectoria en el mercado americano, Vans fue una de las empresas pioneras en conseguir los sello de bandas y artistas de diversos estilos para sus productos, entre ellos Los Ramones, Iron Maiden, Kiss, Ozzy Osbourne y Bad Religion.
“El proceso es simple: la banda viene y participa en los diseños según su estilo: proponen un concepto para la colección, intercambian ideas con los profesionales de la empresa, deciden y dan soporte”, explica Serroni. El objetivo de la empresa, tal como lo hace Vans en los EE.UU., es lanzar una colección identificada con un artista diferente cada año. Charlie 3 y Carajo son dos de las bandas que se sumaron a la movida local. ¿En qué consiste el contrato? “Al artista se le paga un royalty según la cantidad de prendas que se producen”, desliza Serroni.
Fuente:ieco.clarin.com


