“Sea en La Matanza o en cualquier otro distrito la problemática es la misma: pozos gigantes que son utilizados como basurales clandestinos donde tiran de todo, incluso material tóxico, sin ningún tipo de control. Después, vienen las moscas, las ratas y las enfermedades. Y, si se inundan, se convierten en verdaderas trampas mortales: literalmente, las toqueras chupan a la gente que se atreve a desafiarlas (Ver las playas del horror)”, resumió Roberto Paladín a 24CON, un vecino de la localidad matancera de 20 de Junio que reclama el cierre de una tosquera desde 1997. “Es inútil, los reclamos y trámites que hacemos se “pierden” en la municipalidad”, criticó.
El cadáver de Jonathan permanece en la Morgue Judicial de La Matanza, a la espera de ser sometido a la autopsia, que determinará si antes de la causa de su deceso, caratulada como “asfixia por inmersión”, sufrió otras heridas o fue sometido a algún abuso sexual, tal la sospecha de sus padres. En tal sentido, se apunta a dos adolescentes, de 18 y 17 años, conocidos por los apodos de “Fideo” y “Hueso”, a quienes se sindica como los autores de la presunta agresión previa antes de la caída a la tosquera.
Fuente:24con.com

