Entradas con la etiqueta ‘presos’

La red social Twitter vuelve a centrarse en el interés de los medios luego de que el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas de Venezuela detuviera a dos usuarios por enviar mensajes que, según el organismo, tenían como objetivo desestabilizar al sistema bancario de ese país. Leer el resto de esta entrada »

Sean Penn es chavista, se sabe. Ha visitado en varias ocasiones al líder bolivariano en Venezuela, incluso fue a Cuba, acompañado por el mismo Chávez, a visitar a Fidel Castro. Lo cierto es que la simpatía del talentoso actor estadounidense por el inefable líder venezolano lo llevó a defenderlo airadamente durante una entrevista Leer el resto de esta entrada »

Carlos Chaparro, hijo del hombre que falleció porque dos médicos de un hospital público de Santiago del Estero se negaron a atenderlo porque estaban de paro, aseguró que el sistema de salud en la provincia “está muy mal” y pidió justicia por la muerte de su padre. Leer el resto de esta entrada »

Pasadas las 15:30 de ayer, luego del dudoso episodio, un efectivo no tuvo otro remedio para intentar salvar la vida de uno de los reos que había participado del motín. Por eso decidió llevarlo por sus propios medios (en colectivo) al hospital interzonal Diego Paroissien de Isidro Casanova, Leer el resto de esta entrada »

Diversos elementos que demuestran un obvio tratamiento privilegiado fueron hallados en poder de presos del Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, entre ellos Mario Segovia, el llamado “rey de la efedrina”, por lo cual cinco agentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) fueron separados preventivamente de sus cargos. Leer el resto de esta entrada »

La Gripe A golpea a todo el mundo. No conoce de límites a la hora de atacar y la pandemia genera la conmoción en cualquier sector. Los especialistas recomiendan que la gente evite estar en lugares cerrados, donde haya mucha gente junta. Las cárceles, entonces, parecen ser un sitio propicio para que el virus H1N1 se propague.

Es por eso que tres abogados presentaron ante la Justicia un recurso de hábeas corpus para pedir que se otorgue el beneficio del arresto domiciliario a una gran cantidad de presos y detenidos alojados en comisarías y cárceles bonaerenses, por considerar que las condiciones de higiene de los penales ante la presencia de la gripe A significa en realidad “una pena de muerte encubierta”.

El pedido fue realizado ante el Juzgado de Garantías 5 del Departamento Judicial de La Matanza por los abogados Ernesto Vissio, Gabriela Vissio y Andrea Quevedo Peluso. Según explicaron los abogados, si se aplicara la medida en todo el país, serían miles los presos que podrían contar con el particular beneficio.

El abogado Ernesto Vissio, uno de los que hizo la presentación, explicó que el pedido, realizado el pasado lunes, “no implicaría ningún riesgo para la seguridad del resto de la ciudadanía si el sistema carcelarlo ejerciera un control para cada detenido”.

Luego agregó que, “Las condiciones de higiene en las cárceles son pésimas, por lo tanto el riesgo de contagiar la gripe A en ese ámbito es muy grande, por eso entendemos que si las autoridades no quieren solucionar el tema y poner más atención en esta enfermedad, estas detenciones son una pena de muerte encubierta”

El habeas corpus lo pidieron en favor de los detenidos que reúnan las condiciones necesarias para recibir el beneficio, como pueden ser las mujeres embarazadas, las que tienen hijos pequeños, o presos con buena conducta que estén a punto de cumplir su condena.

En escrito presentado dice textualmente: “esta acción se presenta en los términos del artículo 43 de la Constitución Nacional, en amparo de todas las personas privadas de su libertad en jurisdicción de la provincia de Buenos Aires, detenidas en establecimientos policiales superpoblados y de todas aquellas detenidas en comisarías, a pesar de que legal y constitucionalmente, su alojamiento debería desarrollarse en centros de detención especializados”.

El pedido a la Justicia argumenta además que “ambas situaciones constituyen agravamientos arbitrarios de las condiciones de detención legal, teniendo en cuenta las medidas creadas por el Ministerio de Salud Pública de la Provincia de Buenos Aires, hoy trabajando aunadamente con todos los ministerios de la Nación, en pos de la epidemia influenza H1N1″.

Los abogados solicitan que las autoridades “asuman su competencia de la situación, se repare la situación descripta y se determine un mecanismo que evite que se propague en forma irreversible una enfermedad que en estos momentos dadas las condiciones de detención se asimila a una pena de muerte encubierta, la que se encuentra terminantemente prohibida en nuestro ordenamiento jurídico”.

Fuente: online911

EN LAS CARCELES, EL A H1N1 ENCUENTRA HACINAMIENTO, FRIO Y HUMEDAD

El mejor caldo de cultivo

Dos adolescentes en un penal de Rosario fueron “confinados” en celdas de aislamiento, contagiados de gripe A. En Ezeiza entregaron 40 termómetros y analizan a los familiares. En Batán habría fallecido un jefe de traslados. Nueve internos de Ezeiza y Devoto hospitalizados.

Por Horacio Cecchi

El Estado empieza a descubrir que aquellos contenedores de desechos que vienen a ser las cárceles tienen vasos comunicantes con sus propias calles, pese a la presunta infranqueabilidad de sus muros, y que son verdaderos caldos de cultivo. El declamado distanciamiento social no sólo no se cumple sino que parece un discurso de patética ironía, hacinamiento mediante. Dos adolescentes detenidos en Santa Fe, en el Instituto para Adolescentes, IRAR, de Rosario, quedaron internados en sus celdas porque se les detectó gripe A. En Batán, del Servicio Penitenciario Bonaerense, según el boca a boca de presos y familiares, un jefe de traslados de la unidad murió con la carga viral del A H1N1. En las unidades federales de Ezeiza (presumiblemente en el resto de las federales también), los guardias usan barbijo y los presos, no. Más allá de la inutilidad del barbijo entre los sanos –según lo viene insistiendo la más alta autoridad de Salud del país–, el cuadro ambivalente no deja claro si es que los guardias están enfermos y trabajan a destajo, o si están sanos y presumen que los presos llevan el dramático virus, lo que pondría en complicaciones al sector de salud penitenciaria. El primer pasito para revertir la situación ya fue dado: la dirección del SPF compró 40 termómetros. Y en Ezeiza colocó cámaras gamma para controlar si las visitas entran con gripe. En caso de detectarla, rechazarán el ingreso. Obviamente, el control se hace después de la gratificante requisa.

Aunque en el país el alerta por el virus A H1N1 circula con formato alarma televisiva desde que se disparó la gripe en México, la idea de que los muros carcelarios no son asépticos demoró más de dos meses en abrirse a la luz. Organizaciones vinculadas con temas carcelarios aseguraron a Página/12 que llegaban pedidos y reclamos de familiares desde hace tiempo. En Rosario, el 25 de junio, en oportunidad de un motín con quema de colchones en la comisaría 21ª de esa ciudad, la Coordinadora de Trabajo Carcelario de Rosario denunciaba que “nos llama poderosamente la atención la falta de medidas preventivas con relación a la gripe A”. La denuncia agregaba que “atento las condiciones de detención en las comisarías y el hacinamiento que se vive en las mismas, difícilmente pueda sostenerse el ‘distanciamiento social’ que tanto pregonan las autoridades de salud provinciales”.

El 1º de julio pasado, la misma coordinadora rosarina envió una carta al ministro de Justicia santafesino, Héctor Superti, en el que se le informaba, en carácter de “urgente”, que dos jóvenes alojados en el Instituto de Recuperación del Adolescente de Rosario, IRAR, se habían contagiado de gripe A.

Usualmente, en una cárcel la custodia y protección se implementa como si se tratara de un castigo. El caso de los dos jóvenes del IRAR no parece una excepción. Las autoridades del IRAR decidieron seguir puntillosamente el protocolo recomendado por las autoridades sanitarias del país en caso de detección de síntomas gripales: recluir al chico o paciente en su habitación. A la sazón, fueron recluidos en celdas individuales muy distantes de lo que es la habitación de un niño o una sala hospitalaria: “Como es de su conocimiento –le recuerda la CTC al ministro–, las celdas, que son lugares pequeños, húmedos y que carecen de las condiciones mínimas de habitabilidad, en forma alguna garantizarán la salud de los mismos; más aún, implicarán un deterioro psicológico que puede desembocar en actitudes de autolesiones”.

La situación no parece diferente en ninguna unidad de ninguna jurisdicción. En ese aspecto, y como muestra de no discriminar los virus, el tratamiento en profundidad fue tan profundo para resolver tuberculosis como gripe A. Según informaron familiares a este diario, la semana pasada el director del SPF, Alejandro Marambio, entregó en el Complejo de Ezeiza un equipo de cámaras gamma, capaz de detectar las temperaturas corporales y con ello presumir estados febriles que identifiquen la gripe. El equipo de gammas se colocó para recibir a las visitas, siguiendo el presunto criterio de la asepsia intramuros. “Pero se puso después de la requisa. Si los rechazan, igual los desnudaron para revisarlos antes.” Para completar el alerta profundo contra la gripe, Marambio hizo entrega de 40 termómetros.

La ONG Grupo de Mujeres de la Argentina, Foro de VIH, Mujeres y Familia, denunció la semana pasada que en Ezeiza y Devoto “fueron realizados traslados a hospitales extramuros nueve casos sospechosos de haber contraído gripe A H1N1”.

Por otro lado, la Asociación de Familiares de Detenidos (del SPF) declaró su preocupación por “el hacinamiento en la U2 de Devoto”; por “el frío, la ausencia de calefacción y agua caliente, vidrios rotos en las ventanas”; “falta de jabón para lavar las manos y elementos de higiene”; “utensilios de cocina compartidos”; barbijos para los penitenciarios y no para los presos. Además agregaron que en el CPF I de Ezeiza, “para visitar a nuestros familiares, desde la puerta de entrada a los módulos, hay centenares de metros, que siempre recorríamos en micros especiales. Como se rompieron y no los arreglaron, ahora nos llevan en los mismos camiones donde trasladan a los presos, sin ventilación y sin condiciones de higiene”.

Marambio los recibirá hoy a las 11. Allí le preguntarán qué atención reciben los enfermos de HIV, las mujeres embarazadas, las madres con hijos menores de cinco años. Cuántos médicos y enfermeros hay recorriendo el sistema; cuántos infectólogos tiene el servicio. En fin, le preguntarán si las medidas sanitarias se profundizan o alcanza con entregar 40 termómetros.

hcecchi@pagina12.com.ar

Fuente:comoempezandodenuevo.blogspot.com

El pasado 25 de noviembre, José Luis Aranda Andia, de 54 años, renunció a su libertad. Salió de su celda al mediodía. Caminó en medio de un tumulto entre las gruesas paredes del penal de San Roque (Sucre) cargando con algunas de sus pertenencias y atravesó la puerta en un suspiro. Estaba abierta. No había policías, y bajó las gradas que conducían a la calle de una a una, pero fue incapaz de cruzar al frente. Dio media vuelta y retornó a la cárcel que le da cobijo desde hace más de 25 años. Aquella jornada de domingo, Sucre, la ciudad blanca –conocida así por las tonalidades de sus casas– lucía gris, cubierta como por una fina lámina de ceniza. Densas humaredas, provocadas por la quema de neumáticos, se adueñaban del casco viejo de la urbe. Olía a goma derretida y a gases lacrimógenos. La temperatura bordeaba los 25 grados. Decenas de hombres se habían agrupado en distinas bocacalles de la ciudad portando piedras y palos; y algunas mujeres proveían de agua en botellones de plástico a los movilizados. Los accesos a la localidad habían sido bloqueados. La gente estaba enfurecida con la Policía. Un día antes, los uniformados estaban resguardando el Liceo Militar, donde a ocho kilómetros de la urbe sesionaba la Asamblea Constituyente. Allá, a las 20:30 horas, tras la lectura del índice, sin detallarse el texto, fue aprobada en grande la nueva Carta Magna con el respaldo de 136 de los 138 constituyentes presentes, de 255 elegidos en 2006. Esta situación enfureció a los manifestantes, que exigían al cónclave que los poderes Ejecutivo y Legislativo se trasladaran a la ciudad de Sucre. Hubo enfrentamiento con los uniformados. El saldo: más de 150 heridos, 60 detenidos y tres muertos. A la mañana siguiente, puntual, como de costumbre, José Luis Aranda, condenado a 30 años de reclusión por homicidio, se levantó a las cuatro y media de la mañana. realizó sus ejercicios físicos. Se dio una ducha rápida, arregló su celda, puso música clásica –su preferida– y comenzó a escribir en su computadora, ajeno a todo. A las 12:00, tocaron a su puerta. (…)

El texto completo de Alex Ayala, aquí.


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