¿Qué hacer ante un episodio de violencia doméstica?

Vaya a un lugar seguro con sus hijos, (parientes o amigos) mientras piensa con calma qué hará en el futuro.•  Haga la denuncia en la comisaría correspondiente a su domicilio. Si no puede salir, llame a un patrullero, o llame a los vecinos. Haga todo el escándalo posible. El hombre violento se acobarda ante testigos.

•  Lleve un diario en le que registre todas las situaciones de violencia, con fechas y detalles. Deje asentados las denuncias. Retenga los datos de los testigos.

•  Guardar todas las pruebas de violencia, ropa, armas, objetos destruidos.

•  Tómese fotos de las heridas, marcas o moretones.

•  Vaya a un médico para que la evalúe. No desprecie los síntomas de dolor. Pida que la acompañen a atenderse. Diga siempre el origen del daño.

•  No tenga temor de entablar acciones legales. Es una manera de protegerse.

•  No se vea a sí misma como le enseñó su marido, fea, mala, puta, inservible.

•  Si su familia la ayuda, no permita que le den órdenes ni la suplanten en la educación de sus hijos. Tenga cuidado con su tendencia a depender y

•  Si sus amigos o familiares quieren pegarle a su marido, no lo permita, la violencia no se responde con violencia.

•  Si usted teme un próximo ataque, tenga un bolso preparado con documentos, ropa, partida de nacimiento de los chicos, certificados de vacunación, dinero, medicamentos, etc.

•  Irse de la casa en situación de peligro no es abandono de hogar.

•  No tome tranquilizantes, ni alcohol, necesita estar lúcida para pensar y defenderse.

•  No difunda el lugar donde piensa refugiarse. El hombre violento puede ser muy seductor y no es difícil que termine consiguiendo su nueva dirección.

•  Si puede planificar su salida, es mejor. No de información ni indicios para evitar control, amenazas y problemas con el retiro del dinero. Considere que si hay papeles o cosas de valor para poner a salvo, no dude o los perderá. Saque fotocopia de todas los papeles importantes, escrituras, recibos de sueldo, inversiones. Tome nota de los números de las cuentas bancarias, patentes de los autos, direcciones que puedan resultar útiles en un juicio.

•  Haga un inventario de todos sus bienes, propiedades y objetos de la casa, guarde en lo posible las facturas de compra.

•  Abra una cuenta en el banco que solo usted conozca y deposite el dinero que pueda reunir. No vacile, él dejará de darle dinero como manera de controlarla. Tenga presente que cuando usted se vaya él quedará con la casa y su trabajo. Es decir usted es la que está en inferioridad de condiciones. Además usted es dueña de la mitad de todos los bienes gananciales, aún si es concubina. (más de cinco años de convivencia).

•  Si no trabaja, busque un empleo cuanto antes.

•  No firme nada antes de consultarlo con un abogado.

•  Explique a sus hijos con claridad lo que sucede y por qué durante un tiempo no podrán ver al padre. Demuéstreles que entiende que ellos se sientan asustados y confusos. Dígale que está haciendo un esfuerzo por lograr una vida mejor para todos.

•  No ponga en duda de que ellos quieren al padre y lo necesitan, pero aclare que su comportamiento no es aceptable, es peligroso y dañino. No les hable en malos términos acerca del padre. Cuando hable de él describa su comportamiento y sus chicos comprenderán. No haga juicios respecto de él, más bien hable sobre lo que usted siente: Miedo, enojo por lo que el hace. Explíqueles que se equivocó al esperar que cambiara.

•  Si decide mantener en secreto su paradero por razones de seguridad, explíqueles a ellos el por qué de esta decisión. Instruya a sus hijos a que no abran la puerta ni den por teléfono si el padre se presenta o llama. Que aunque tengan miedo deben negarse a obedecer esas órdenes. Tampoco pueden irse con él sin avisarle a usted primero.

•  No se confíe en que el divorcio lo resuelve todo. No le garantiza que él no vaya a golpear la puerta, amenazar o perseguir. Deberá continuar con el alerta.

•  Si sus hijos son pequeños asegúrese de que sepan bien sus nombres completos, la dirección y el teléfono de ustedes y la familia (abuelos, tíos). Hágales una tarjeta con esos datos y con el número de la policía, el abogado. Enséñeles a no abrir la puerta a nadie, y que no digan el teléfono si están solos.

•  Si usted consigue que él se vaya o que sea echado por orden judicial, cambie la cerradura de inmediato.

•  Un hombre violento que ya no vive con su esposa no tiene derecho a ver a sus hijos dentro de la casa. Sí a verlos fuera de ella. Los niños deben ser entregados fuera de la casa, en la puerta o en la esquina de algún lugar previamente determinado.

•  Nunca aceptar hablar con el hombre violento a solas. Tenga siempre algún testigo, y si es posible el encuentro hágalo en la oficina del abogado.

•  No discuta con él, ni trate de calmarlo. Simplemente váyase. Si la llama por teléfono para insultarla o amenazarla, córtele y comunique la situación a su abogado.

•  Si hay algún problema con los chicos o en la casa no se equivoque pidiéndole ayuda al ex marido violento.

•  Los alimentos no son excusa para volver a verse. No acepte tratos de espalda a su abogado.

•  Si hay una audiencia frente al juez, no pelee ni discuta con su marido y no lo interrumpa. Pida la palabra y aclare con firmeza.

•  Si teme que su marido secuestre, maltrate o abuse de sus hijos, explicíteselo al juez.

•  No se desanime porque sus amigos o familiares se ubiquen en su contra. Muchas veces uno se sorprende de las alianzas insospechadas.

•  No olvide los mitos u prejuicios que sostiene su familia por pertenecer a esta sociedad. Ellos pueden temer, o simplemente no querer desprenderse de dinero o comodidades.

•  No se asombre si la familia de su marido no quiere aceptar que él es violento.

•  Si su propia familia la abandona, no se esfuerce en esperar algo de ellos. No permita que la vuelvan a maltratar.

Comprometa a sus hijos por igual, varones y mujeres a colaborar en las tareas hogareñas. Explíqueles que usted no puede hacer todo sola. Deje de lado las culpas irracionales por entretenerse, por disfrutar. Piense que nadie le agradecerá el sacrificio, le perderán el respeto y le exigirán cada vez más. No críe ni mantenga parásitos. Respétese y guarde tiempo para sus necesidades.

Fuente:Dra.Graciela Moreschi


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