¿Qué son los freegans?

Contra el materialismo y los usos del capitalismo, el cliché del amor y paz.
La palabra freegan deriva de free (libre) y vegan (vegetariano). Se denominan “Vegans” aquellos que evitan pues, el consumo de productos de origen animal o productos experimentados en animales en un esfuerzo por evitar causarles daño. (http://www.freegan.info/)
El movimiento de los freegans surge hace varios años y reúne ecologistas, antiliberales y consumidores renegados. Se instala en Estados Unidos, Australia y el Reino Unido.
Se consideran defensores de la ecología al tiempo que se contaminan con los residuos que forman parte del panorama callejero de New York. Recolectan alimentos que dicen estar en buen estado para así llenar sus despensas y refrigeradores.
Contra el consumismo que dicen que es ilimitado y que atenta contra el “verdadero progreso” conforman otra de las tantas subculturas que se han creado en respuesta a los hechos sociales y urbanos de los últimos 50 años.

Los freegans no son individuos provenientes de sectores pobres, tampoco son individuos medianamente desprovistos. Son, sin duda alguna, individuos auto convocados a la marginalidad. Porque detrás de un discurso con características revolucionarias que encierra una premeditada pero ficticia lógica del despojo personal, existe una tendencia sostenida a la diferenciación como consecuencia del hastío que produce la quema de etapas.
Personas, en su mayoría adolescentes, que portan un bagaje sobrecargado de vivencias que no atienden a los tiempos naturales. Razón por la cual, la búsqueda de nuevas experiencias se convierte en una necesidad imposible de evadir al interior de un universo de significados signado por edificaciones contestarias frente al orden social establecido.
Bajo estas características y a modo de protesta, los freegans comen de la basura que noche tras noche arrojan las grandes cadenas de supermercados así como los locales de comidas rápidas y casas de familias.
Rebeldes en su manera de presentarse ante el mundo, se oponen al materialismo, la apatía social, la competición, la conformidad y la codicia.
Se embarcan en la constitución de un mundo menos peor actuando de forma absurda. Emulando ser pobres. Imitando los tristes paisajes que pueden divisarse mundialmente. La de hombres y mujeres, sin límites de edad, revolviendo la basura por verdadera necesidad. Aunque también es cierto que dentro de lo que son los parámetros de la pobreza, existe la elección.

Laura Etcharren(socióloga)

Comparti en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario