Ay, la culpa, la culpa

Qué mágica combinación existe entre mujeres y culpables que no podemos llevar adelante muchas cosas sin que aparezca la culpa?¡Y está tan internalizada que no podemos vivir sin ella!

Desde la comida, los hijos, el tiempo libre, los gastos, el placer, las responsabilidades, las tentaciones, todo remite a ella.

Unos riquísimos brownies servidos en la mesa de té, en un exquisito lugar con música de fondo… dan culpa.

Quedar embarazada por segunda vez, pensar en disfrutar a tu bebé, jugar… y verle los ojitos al primero… da culpa.

Trabajar esforzándose por un puesto, cuando tu compañera de trabajo confiesa haber apostado por años al ascenso que una consiguió… da culpa.

Poder disfrutar de un fin de semana solos, como cuando eran novios, en la playa, levantarse a cualquier hora… da culpa.

Estar encerrada todo el día en la oficina, con compromisos y reuniones. Viajes frecuentes que no te permiten disfrutar a tu familia… da culpa.

Tener tiempo libre y decidir invertir unas horas en un spa, o en ir de paseo y no llegar a retirar a los chicos del colegio… da culpa.

Pasar el tiempo sin hacer nada, también da culpa!!!!!

Entonces, me pregunto, ¿si ninguna de estas situaciones debería generar culpa, habrá mujeres que se sientan culpables por no sentir culpa?

Gabriela Perez Millón

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