Como en Kosovo,pero acá a la vuelta

El otro día posteaba una nota donde les decía que nos siguen matando como a moscas. Tres días después la sensación es la misma, o peor porque cada día que pasa es una confirmación de que nadie hace nada desde el Estado para delinear algo tan concreto y necesario como una política de seguridad.

Me levanté hoy con el viejo vicio de deambular un rato por los noticieros de la mañana y escucho como letanía que mataron a una embarazada que iba con su hijito de un año a comprar el regalo del día del niño y la asaltaron. Por la tarde el mismo domingo un padre acompañaba a su hijo a buscar el auto en el partido de San Martín y le dieron dos balazos en la cara. Murio claro, el hijo? Luchando por su vida cuando minutos antes había recibido un tiro por el mismo delincuente e intentaba alejar al padre para que no se acerque.

Las víctimas como las de una guerra. Pero nosotros no estamos peleando, ni reconocemos al enemigo. No cavamos trincheras ni estamos armados. No salimos a pelear sino a laburar o a comprarle un regalo a nuestro pibe o a acompañar a papá a buscar el auto. Estamos indefensos, sí. Y a la buena de dios. Sin estado, sin policía, sin justicia.

Susana

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario