Control de alcoholemia en colegios secundarios

La Intendencia de la ciudad cordobesa de San Francisco propuso a las escuelas secundarias locales dotarlas de aparatos para realizar controles de alcoholemia a los alumnos.
La iniciativa pertenece al intendente local, Martín Llaryora, y es una respuesta a las quejas de los docentes por los adolescentes, sobre todo los que cursan los años superiores, que llegan a clase casi sin dormir y con evidentes signos de estar alcoholizados.
Llaryora señaló que “el municipio pone a disposición de las diversas instituciones, de forma gratuita, la posibilidad de contar con alcoholímetros, como una herramienta técnica que ayuda a prevenir este tipo de comportamientos y a lidiar con posibles problemas dentro del ámbito escolar”.
El intendente aseguró que recibió “comentarios por parte de docentes de diversos colegios secundarios” de San Francisco “de alumnos dentro de estas instituciones con claras señales de haber ingerido alcohol antes de asistir a clases”.
Varios profesores de escuelas de San Francisco, una ciudad de unos 60 mil habitantes situada en la zona este de Córdoba, se quejan porque los alumnos salen en medio de la semana y van a clases en condiciones que están lejos de ser las mejores para recibir enseñanza.
“Los chicos vuelven de la peña que hay el jueves en la Universidad Tecnológica Nacional, pasan por la casa, se ponen el uniforme y vienen directamente a la escuela. No duermen nada y a la mayoría se le nota que estuvo tomando bebidas alcohólicas”, indicó al diario La Voz del Interior una docente que prefirió resguardar su identidad.
La docente se quejó porque “en los cursos superiores es imposible dar clases en las primeras horas del viernes. Los chicos parecen zombies y no responden”.
“Cuando les reprochás su conducta te contestan que no se acostaron o que se ‘tiraron’ una media hora antes de entrar a clase”, añadió en el mismo sentido.
El intendente reconoció que la medida puede resultar polémica pero indicó que se enmarca en “acciones efectivas para cuidar a los jóvenes”, mientras que admitió que “con la entrega de un alcoholímetro no se resuelve el problema”, ya que el flagelo del alcohol “tiene raíces culturales y sociales”.
Sin embargo, confió en que con el trabajo mancomunado con las instituciones educativas podría lograrse una “sociedad más sana y responsable”.
Mientras las autoridades educativas del departamento de San Justo, que tiene jurisdicción en la zona, analizan la propuesta, la misma sería recibida por seis de las 12 escuelas secundarias de la zona, de acuerdo con un relevamiento de la Dirección de Asuntos Institucionales de la comuna.
De los seis restantes, un colegio privado rechazó la propuesta y los otros cinco aseguraron que no necesitan los controles, porque sólo tienen clases por la tarde.

Fuente: NA


Comparti en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario