Dime cómo te depilas y . . .

“Yo era de la época del gato acostado, ahora es todo o la anchoíta o segadito”. Esta metáfora tan trabajada, que el humorista Joaquín Reyes puso en boca de Cicciolina en su show televisivo Muchachada Nui, ilustra a la perfección la evolución que ha vivido el retoque del vello púbico femenino en los últimos años. Sabemos que la tendencia actual es a eliminar volumen, longitud y superficie ocupada por los caracolillos. No sabemos si es cosa del cambio climático, pero el Mato Grosso se deforesta. Así lo probaba ya un estudio de 2007, de la Universidad de Indiana, que repasaba analíticamente la vulva de las chicas del Playboy desde que en 1953 apareciera en su portada Marilyn Monroe.

Pero no todas las mujeres se retocan por igual. Gracias al estudio realizado por la profesora Debra Herbenick, del Instituto Kinsey de Investigación Sexológica, ahora incluso es posible establecer pautas depilatorias en función de la edad, la orientación sexual y sus hábitos amatorios. Este trabajo, para el que se ha contado con la participación de 2.500 mujeres estadounidenses, permite afirmar, por ejemplo, que las lesbianas están mucho menos dispuestas a depilar todo su pubis que las heterosexuales y que las reinas del rasurado completo son sin lugar a dudas las bisexuales, ya que un 18% de las mismas le encargan esta tarea a sus esteticistas, frente al 11% de las heteros y el 9% de las homosexuales. Por contra, una de cada cuatro lesbianas no se corta un pelo del pubis, de la misma forma que el 20% de las heterosexuales se lo deja tal cual y sólo el 14% de las bisexuales respeta la belleza natural que se desata entre sus ingles.

Herbenick asegura que las mujeres emparejadas se depilan algo, todo o en parte mucho más que solteras, casadas, viudas o divorciadas. Que sólo el 2% de las mayores de 50 años se atreven con el rasurado completo y que las mujeres que no se depilan en absoluto fueron más precoces en su primera menstruación que las demás. Y que aquellas que han recibido sexo oral recientemente tienden a rasurarse. En general, afirma que las mujeres que se cuidan el vello púbico tienen mayor aprecio por la imagen de su propio pubis que las que no se depilan. E incluso piensan que les huele mejor.

Por Javier Salas

Comparti en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario