Entienda fácil cómo funciona el libre mercado

I – Situación.

Ud. va a pedir un crédito. Y cuando va a pedirlo la entidad a la que se dirija enseguida se ocupará de catalogarlo, de saber quién es Ud. Supongamos entonces que Ud. no es más que un asalariado o un pequeño comerciante (lo cual tiene altas probabilidades) y supongamos que le dan el crédito (lo cual tiene no tan altas probabilidades). La entidad que se lo otorgue le cobrará, cómo no, intereses, y (fíjese qué refinada lógica la del sistema) estos intereses serán más altos cuanto menor capacidad de pago demuestre Ud. tener.

Olvidemos si esto es justo o injusto, que no estamos aquí para discutir pavadas; la entidad le cobrará un interés más alto cuanto mayor sea el riesgo de impago que asuma, claro está. La entidad le prestará dinero a otros muchos giles de estop… quiero decir, ciudadanos; hará fortuna y sus dueños estarán muy contentos.

II – Si sale cara gano yo…

Ahora suponga que a Ud. le va mal (¿verificamos las probabilidades?), su comercio quiebra, o quiebra la empresa que lo empleaba. Ud. naturalmente no quiere morir de hambre y necesita una ayuda. Preguntémosle al dueño de la entidad que le dio el préstamo qué opina de condonar su deuda, habida cuenta de que Ud. está en la lona, que el estado arbitre mecanismos que permitan a Ud. no morir ahorcado a débitos e intereses.

– ¡Pero de ninguna manera! El estado no debe intervenir. Esto es un simple acuerdo entre privados y toda intervención estatal es perniciosa, socializante, comunista, extremista, estatista e ineficiente. No podemos mantener vagos, es necesaria la cultura del esfuerzo, hay que apretarse el cinturón, pasar el invierno, el país lo necesita. Váyase a Corea del Norte, señor.

Ya tenemos la opinión del Sr. Entidad Financiera. Tiene las cosas claras sin duda. Entonces Ud., que no tiene ninguna influencia sobre funcionarios, parlamentarios o gente importante, vuelve vencido, aplastado, desesperado y exhausto a su casa.

III – …si sale ceca pierde Ud.

Pero supongamos que hay muchos como Ud. (más que probabilidad, esto es una certeza) y debido a los impagos el Sr. Entidad Financiera empieza a ganar menos. La alarma cunde porque así como hay una multitud de giles de estop… digo, de ciudadanos comunes en apuros, también hay muchas financieras y todas se ponen de acuerdo en que esto no puede seguir así ya que tienen que hacer frente a muchos gastos y no pueden prescindir de su sencillo plato de foie gras todos los días.

Bien, en ese caso interviene el estado ¿Cómo dice? No, no tontito: el estado no lo va a ayudar a Ud., holgazán. Va a ayudar al Sr. Entidad Financiera y sus colegas, pobres ¿no ve que están en pánico? Ud. arrégleselas y rebúsqueselas; vamos, no llore que al fin y al cabo es lo que hizo siempre.

IV – This is America

El gobierno de los EEUU, paraíso de la libérrima empresa, home of the brave land of the free, read my lips: no more taxes; ha intervenido para salvar a Fanny Mae y Freddie Mac de la quiebra. No, no son cadenas de fast food sino entidades que se dedican a dar préstamos inmobiliarios.

Resulta que a estas entidades les va mal, pobres. Tan mal que ha cundido el pánico entre los mercados . Así que el estado utilizará el dinero de los contribuyentes para “rescatarlas”.

Un momento, dirá Ud., no entiendo: ¿No es que la iniciativa privada conlleva riesgo? ¿Acaso no me cobraron ya una parva de intereses justamente para cubrirse del riesgo de impago? ¿Dónde consta que yo, contribuyente, deba pagar para el sostenimiento de estos tipos que ganan infinitas veces más que yo? (carcajadas generalizadas).

No tontín: si Ud. no paga, lo ejecutan. Si Ud. quiebra, se jode. ¿Cómo pretende que al Sr. Entidad Financiera lo traten igual que a un ratón como Ud? El dogma de la libre empresa y de asumir riesgos para obtener ganancias sólo funciona para Ud. y aquella parte de la población denominada “la gilad…” ehhmmm “ciudadanos comunes”. En el gran mundo las cosas son siempre muy distintas my friend, siempre muy distintas…

V – ¿La mano invisible del mercado…

Cuando me va bien – dice el Sr. Entidad Financiera – que el estado no se meta; cuando me va mal, que venga el estado a salvarme. Si Ud. no puede pagar su hipoteca, pues se jode y pierde la casa; en cambio si el Sr. Entidad Financiera no puede hacer frente a sus compromisos, se jode Ud. nuevamente y contribuye (para eso es contribuyente) a “rescatar” a esta pobre gente. Los partidarios de la libre empresa en realidad son partidarios de privatizar las ganancias, pero se vuelven extrañamente marxistas a la hora de decidir qué hacer con las pérdidas.

Obviamente ya sabemos lo que nos dicen: ¡No se puede dejar caer el sistema financiero! Terribles consecuencias se avecinarían. Claro: si no hay nadie que pague resulta que hay un agujero. El agujero está ahí, y de ninguna manera van a cubrirlo los que lo provocaron, así que… así que la mejor solución es que todos paguemos un poquito ¿eh?

VI – …le toca el culo?

Bueno, ya tiene Ud. las herramientas para comprender el funcionamiento del mercado libre ¿Qué? ¿Quiere salir a asaltar un banco con una recortada? Tiene pocas probabilidades, el sistema ya lo previó: esos policías que bostezan cuando Ud. va a poner una denuncia por el robo en su casa son los mismos que lo detendrán ipso facto y con sorprendente celeridad ni bien se acerque a un banco con cara de pocos amigos.

Le quedan la lotería o el casino. O bailar por un sueño.

VII – Corolario

Hacer trampa es el recurso de los débiles, porque lo que hacen los fuertes jamás es trampa; es la primera ley. Apréndasela.

Fuente: www.jugodeladrillo.blogspot.com

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario