Funcionario de la Ciudad De Bs.As. obligaba cremar los cuerpos de infectados de Gripe A

Establecía que los cuerpos debían ser colocados en el ataúd “dentro de bolsas ecológicas”, según la flamante disposición 93/09 de la Dirección General de Cementerios del gobierno porteño, que acaba de ser enviada a las asociaciones y federaciones que nuclean a las empresas funerarias.

La decisión provocó sorpresa y rechazo entre muchas de las firmas de servicios fúnebres que operan en el ámbito de la ciudad e incluso entre distintos infectólogos que fueron consultados por LA NACION, por considerar que la medida es una exageración.

No se conoce, hasta el momento, si algún deudo presentó un recurso judicial en rechazo a la obligación de cremar el cuerpo de su ser querido mientras duró la vigencia de la resolución firmada la semana pasada y dada de baja anoche verbalmente por el gobierno cuando LA NACION consultó sobre los motivos que llevaron a tomar esa decisión.

“Esa medida es una equivocación. Es necesario fijar un protocolo sobre el manejo del cuerpo de la persona fallecida, porque las secreciones pueden contagiar por algunas horas. Pero obligar a la familia a cremar el cuerpo no es necesario”, decía a LA NACION Jorge San Juan, jefe de terapia intensiva del Hospital Muñiz y coordinador del comité de emergencia epidemiológica del Ministerio de Salud de la Nación.

“Una vez que la persona muere no hay posibilidades de contagio. Además, nunca los médicos colocan “gripe A” como causa en el certificado de defunción”, explicaba a LA NACION Daniel Carunchio, uno de los responsables de Cochería Paraná.

En los últimos días, antes de que muchos de ellos recibieran la ahora anulada resolución, y ante la inexistencia de un protocolo sobre cómo actuar en este tipo de fallecimientos, las cámaras que agrupan a los empresarios del sector distribuyeron dos circulares con normas de bioseguridad.

Entre las recomendaciones de la Asociación de Empresas de Servicio Fúnebre de la Provincia de Buenos Aires (ASEF), que agrupa a firmas de 43 distritos del conurbano y a 60 prestigiosas cocherías de la Capital, figuraba la indicación de realizar los velatorios a féretro cerrado y la utilización de guantes y barbijos.

“Nosotros recortamos al mínimo la cantidad de personal que trabaja durante el velatorio y recomendamos a las familias que sólo estén los familiares directos. Después, cuando nos dirigimos al cementerio, parten sólo la carroza con el féretro y otro coche portacoronas. Los acompañantes deben ir con autos propios. Así, evitamos exponer lo más posible a nuestros empleados”, explicó Carunchio.

“No obstante -agregó-, como en el certificado de defunción no se especifica bien de qué murió la persona, sólo nos enteramos de que falleció por gripe A por comentarios de las mismas familias.”

En la ASEF se informó a LA NACION que, desde el comienzo de la epidemia, no habían recibido ningún certificado de defunción con el término “gripe A”. Según se explicó, los médicos deben consignar las causas de muerte, identificadas como primarias, secundarias y terciarias. En una muerte por el virus H1N1, la causa primaria sería “paro cardiorrespiratorio no traumático”; la secundaria, “insuficiencia cardíaca aguda o cardiorrespiratoria”, por ejemplo, y la terciaria debería decir “gripe A”.
“Gripe ciudadana”

Sin embargo, muchos de los certificados emitidos en los últimos días indican como causa terciaria “gripe ciudadana”, un término desconocido por los empresarios fúnebres.

Por caso, en el teléfono que posee la ASEF para atender consultas de sus asociados, se registró un llamado de una cochería de La Plata, donde estaban velando a dos personas fallecidas con el diagnóstico “gripe ciudadana”. El dueño de la empresa llamó a ASEF intrigado para saber de qué se trataba. Se sorprendió cuando le respondieron que era gripe A.

“Acá ya velamos unas 20 personas con ese diagnóstico… ¿quiere decir que acá fue velado un cuarto de los muertos del país por la gripe A [oficialmente, el Ministerio de Salud de la Nación reconoce 82]?”, se preguntó no sin ironía un empresario del sector.

En la ahora anulada disposición de la Dirección de Cementerios porteña se expresaba: “Todos los fallecidos cuya causa del deceso se origine o sea consecuencia del virus de la influenza tipo A (H1N1) ingresarán con destino al crematorio, donde deberán ser inmediatamente cremados. Las empresas de servicios fúnebres retirarán los cuerpos de los fallecidos del lugar del deceso colocándolos en bolsas ecológicas e introduciéndolos inmediatamente en ataúdes, debiendo los cadáveres ser velados a cajón cerrado. El personal del crematorio, una vez ingresados fallecidos cuya causa del deceso se origine o sea consecuencia del virus de la gripe A, procederá a su cremación a cajón cerrado”.

Fuente:927digital.com.ar

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