“Las drogas de hoy se las daban a los perros de Vietnam”

Según el último informe publicado en 2007 por el Observatorio Argentino de Drogas dependiente de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), un total de 3533 pacientes se registraban internados en los centros de tratamiento públicos para la recuperación de adicciones. De ellos, el 6,7% sufría dependencia al éxtasis.

Este tipo de droga, con una incidencia de consumo en los jóvenes de entre 15 y 29 años de casi un 70% a nivel nacional, tiene una historia macabra: “La crearon para dársela a los perros en Vietnam y que estos sean más feroces en el ataque al enemigo”, reveló a este medio el presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina, Claudio Izaguirre.

El efecto buscado por el ejército norteamericano fue tan “efectivo” que “los mismos perros –continúa Izaguirre-  comenzaron a ser sumamente agresivos y empezaron a atacar de la misma forma a los que les daban de comer”. Es así como decidieron cancelar la operación. Un fracaso a medias.

Promediando los años ’70, las drogas de diseño “inundaron Miami” y el incipiente negocio de la modificación molecular de ciertos químicos para el consumo personal inauguró la guerra del éxtasis. Con los nuevos sintéticos bajo el brazo, los primeros laboratorios huyeron al sur de Estados Unidos donde iniciaron la comercialización ilegal de estos famosos estupefacientes.

Izaguirre amplía el panorama:
– ¿Quiénes son los diseñadores de drogas?
– Son laboratoristas y técnicos de laboratorio que conocen muy bien el tema del manipuleo sobre determinados químicos. Con ellos fabrican las drogas de diseño. En reglas generales son personas de clase media alta que producen en los countries por el difícil acceso que éstos le presentan a la policía.

– ¿Cuáles son las drogas que más se producen?
– Éxtasis, crystal (la quetamina no es una droga de diseño, pero muchas veces acompaña a la venta), y LSD.

– ¿Cómo se conforma el grupo que se junta para pensar y producir drogas ilegales?
– Es tan simple que sólo con conocimientos de laboratorio se puede. Es más, lo puede poner en la cocina de su casa, si quiere. Es bastante sencillo de hacer si existen los conocimientos adecuados.

De acuerdo a la Oficina para las Drogas y el Delito (ONUDC) dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 2008 se produjo un total de 500 toneladas de este tipo de drogas y se generó un negocio de 65.000 millones de dólares en todo el globo. En Argentina, los datos aún no se miden pero Izaguirre estima que se comercializan alrededor de $6 millones anuales.

– ¿Se pueden crear nuevas drogas constantemente?
– En realidad lo que se hace es tratar de replicar la droga que tiene mayor salida (el éxtasis, por ejemplo). Muchas veces se llega a la cosa líquida y lo que hacen es comprar sellos o pastillas inocuas y pintarlas con el líquido.  Es un simil éxtasis, de menor calidad que el que se importa, por ejemplo, de Holanda. Esto sucede con el éxtasis nacional, tiene un menor valor que el europeo.

– ¿Quiere decir que le ponen menor cantidad de droga?
No. Quiere decir que el producto en sí mismo es menos elaborado.

– Además de los countries, ¿puede establecerse un laboratorio en Ciudad?
– Se puede hacer de igual manera en una villa o en un departamento de Capital Federal. El ejemplo: el que engancharon poco tiempo atrás en Pichincha y San Juan. Para el caso es lo mismo, se necesita una habitación muy pequeña y los precursores químicos necesarios.

– ¿Son lugares peligrosos?
– Ellos trabajan con materiales muy delicados. Imaginate que manipulan, entre otras cosas, ácido sulfúrico. Esto no es chiste. Los vapores de los químicos pueden hacer estallar una habitación. Como pasó con la casona de Independencia y Pichincha que terminó prendida fuego por completo.

– ¿Es posible imaginar a un tipo que se sienta a pensar en cómo innovar sobre una droga?
– No es “cómo piensa en innovar”, simplemente un laboratorista gana una determinada cantidad de dinero trabajando en un laboratorio. Si este se independiza y empieza a producir drogas, obviamente trepa a un nivel económico inimaginable para él. Por lo tanto, muchos toman este camino. Es ilegal y eso es delincuencia. Es como cualquier tipo que sale todos los días a trabajar y un día decide salir con un arma y empezar a robar. Mientras no lo agarren, va a trepar económicamente.

En este contexto, el investigador del Conicet y colaborador de la subsecretaría de Atención a las Adicciones de la provincia de Buenos Aires, Hugo Míguez, aseguró al diario BWN Patagonia, que en estos ámbitos se observa un 28,6% de jóvenes con consumo de drogas de diseño en la provincia. Sin embargo, los narcóticos elaborados en los últimos años, tienen otros cambios. La marihuana es el mejor ejemplo porque “también se la puede nombrar hoy como droga de diseño porque ha sido sintetizado el THC, su molécula, y comenzaron a replicarlo. Ya no se necesita más la planta para consumir marihuana. La comercializan a través de sahumerios”, comentó el titular de AARA.

– ¿Cómo se producen los sahumerios de marihuana?
Se embeben las ramitas en el producto y te lo cobran cien mangos cada uno. No tienen ni olor, ni color, ni sabor a marihuana. Lo prendés y te agarrás un pedo atómico porque es más potente que los cigarrillos de esta droga. Se puede fumar o se puede encender en el ambiente para respirarlo. Te mata.

El cannabis del siglo XXI fue prohibido en Europa y recientemente se vedó en Chile. No obstante, “en Argentina no existe prohibición alguna, es de venta libre”, finalizó Izaguirre.

Fuente:conurbano24

Comparti en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario