Morgues colapsadas: incineran sin previo aviso cadáveres de desaparecidos

La desaparición de un hombre en San Miguel dejó al descubierto las falencias y dificultades que se presentan ante la búsqueda de una persona desaparecida, más aún si el terreno de esta búsqueda es el Conurbano bonaerense. Entre otras cosas, las entidades que se ocupan del tema denuncian que la mayoría de las morgues judiciales y municipales están en muy malas condiciones y es muy difícil encontrar información sobre los NN que allí reciben.

María Esther Cohen Rúa, titular de la Comisión Esperanza que se especializa en encontrar a las personas extraviadas, explicó a 24CON que “en la morgue de Puente 12, en el partido de La Matanza, incineran los NN muy rápidamente, no queda registro alguno y siempre hay problemas para ver los listados. En Lomas de Zamora, a veces te dejan ver el listado de cuerpos, pero al ratito llega la policía y te saca sin que se pueda constatar nada. En la morgue de Capital Federal ya ni fotografían los cadáveres, no queda ningún registro”, revela.

En cuanto a San Miguel, “tenía morgue judicial, pero la cerraron y la trasladaron al Hospital Carrillo, donde tienen sólo seis catres para todo un distrito, un partido enorme. ¿Cuánto tiempo pueden tener un NN?”, advierte Cohen Rúa, al tiempo que agrega que “en la mayoría de los municipios, los evisceradores son policías y los médicos sólo ponen la firma. Esos mismos policías son los que te cuentan que los fiscales en diez días mandan a inhumar los NN si nadie los reclama”.

Según su relato, la morgue judicial de Morón también fue trasladada: “Funcionaba adentro del cementerio, pero ahora está atrás de Ituzaingó y no la controla nadie. La misma policía que está ahí te recomienda no entrar, porque está al lado de una villa peligrosísima. La morgue de Ezpeleta también la mudaron y ahora nadie sabe donde está”, sostiene la mujer.

“O hay un negocio en las municipalidades con la inhumación de los NN, para que pasen presupuestos inflados, o algo así, porque a veces esto no tiene sentido” apuntó Cohen Rúa.

La ONG Comisión Esperanza funciona en un despacho del Congreso de la Nación pero no recibe ningún aporte económico del Estado ni de ninguna empresa. Es independiente y casi la única organización que se encarga de investigar las desapariciones de personas en Argentina.

Los últimos casos de renombre en los que participó fueron los de Teresa Servín que fue encontrada muerta y desmembrada cuatro meses después de su desaparición, y el de María Luisa Carmona que fue hallada sin vida en una alcantarilla en el interior de la casa de un vecino.

“La búsqueda de personas no tiene un procedimiento común, es según cómo haya desaparecido la persona, según los indicios que haya dejado. Pero casi siempre se visitan hospitales y morgues municipales y judiciales. Hay casos que se emparentan unos con otros, tienen un mismo perfil. Entonces decidís por donde empezar, pero nunca es la misma metodología. Cuando el desaparecido es un adolescente y borró la memoria de su celular o de la computadora, para que no quede registro de su historia, la mayoría de las veces es un caso de suicidio” ejemplifica la titular.

Las graves acusaciones de la ONG salen a la luz a raíz de la desaparición de Mario Letard, que está siendo buscado por sus seis hijos y por dos mujeres. Desde marzo de este año no hay rastros del paradero de este hombre, que se ganaba la vida trabajando como albañil y realizando toda labor relacionada con la construcción. En marzo último le pidió a un amigo que le cuidara el auto con el que trabajaba y después, desapareció.

Las sospechas son muchas y las pistas muy pocas. La ex esposa y sus seis hijos buscaron en todos los hospitales y comisarias de San Miguel, pero no pudieron dar con Mario.

Corrieron a General Rodríguez tras la pista errónea de la aparición de un paciente NN en un hospital pero no era quién buscaban.

Ante las escasas perspectivas y las pocas esperanzas, la familia de Mario se contactó con la ONG Comisión Esperanza en búsqueda de ayuda.

“El 14 de febrero visitó a su hija menor, Fernanda. Lo vieron bien. Sin ninguna preocupación. Fue la última vez que lo vio su familia. El 17 de marzo visita a un amigo suyo, un camionero llamado Hugo y le deja su camioneta; una Peugeot modelo 85 para que se la guarde y se la cuide”, apuntó Cohen Rúa.

No conformes con el accionar policial, los familiares comenzaron a visitar todos los lugares a donde el padre de familia podría haberse refugiado. Así recorrieron Baradero, donde Mario vivió algunos años, y visitaron algunas localidades del Conurbano donde había trabajado y tenía amigos. Toda búsqueda fue infructuosa.

“Aparentemente en este caso, generalizando según el perfil del barrio, de la gente, de la última pareja del hombre, y la nueva pareja de esta mujer se pueden crear muchas hipótesis; desde asesinato con un móvil económico o pasional, hasta un momento de crisis que indujo al desaparecido a irse. Pero todavía sería muy arriesgado disparar una hipótesis concreto” finalizó la especialista.

Fuente:elargentino.com

Comparti en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario