Otro negocio de los laboratorios:Los preenfermos.Qué son?

Con la asistencia de la industria farmacéutica, la medicina encontró la manera de ampliar los límites de la atención médica, ideando el concepto de “preenfermedad”. Así, diabéticos, hipertensos o personas con osteoporosis pueden ser tratados en estadios preeliminares de estas enfermedades o –incluso– antes de que aparezcan síntomas específicos.

“Los gigantes farmacéuticos ya no se conforman con vender medicamentos a los enfermos, hay mucho dinero que ganar con tan sólo decir a los sanos que padecen alguna enfermedad”, sostiene Ray Moynihan, profesor de la Universidad de Newcastle e investigador de las estrategias de los laboratorios para ampliar sus negocios.

“La industria no se inventa enfermedades; lo que hace es poner en marcha soluciones para tratarlas”, responde Julián Zabala, director de Comunicación de Farmaindustria, una de las corporaciones farmacológicas más importantes de Europa.

Las convenciones internacionales estiman que una persona es hipertensa cuando el tensiómetro supera los 140 milímetros de mercurio para la tensión arterial alta (sistólica) y los 90 para la baja o diastólica.

Sin embargo no faltan quienes consideran que estar cerca de estas cifras es también un riesgo, y así surgió el concepto de prehipertensión. En 2003, un panel de expertos de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE.UU. elaboró el informe que definía como prehipertensos a las personas con cifras de tensión sistólica de 120-139 o diastólica de 80-89.

Incluso la revista New England Journal of Medicine –una de las más influyentes en medicina– publicó un trabajo sobre el tratamiento de la prehipertensión.

La diabetes es otro ejemplo de cómo una definición determina el número de enfermos y consumidores de fármacos. La línea que define a los diabéticos estaba trazada hasta 1997 en 140 miligramos de glucosa por decilitro de sangre en ayunas, pero ese año la Asociación Americana de Diabetes (ADA) decidió rebajarla a 126, con los nuevos datos epidemiológicos.

Hasta 2003, la franja de la glucemia de base era de 110 a 126, pero ese año la ADA rebajó el límite inferior a 100. “A partir de entonces se habla ya de prediabéticos”, sostienen los especialistas.

Está abierta la polémica entre los que plantean que esta mirada refuerza la prevención y evita el desarrollo de males mayores y aquellos que definen la tendencia como una estrategia para ampliar el universo de negocios con la atención de la enfermedad.

Fuente:criticadigital.com

Comparti en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario