Otro preso burló la tobillera

El sistema de monitoreo electrónico del Servicio Penitenciario volvió a fallar. Ayer, un delincuente procesado por robo a mano armada paseaba por las calles de Florencio Varela y paraba en una esquina a tomar alcohol y drogas con sus amigos. También andaba en moto y en bicicleta, sin ocultar la pulsera de plástico que, supuestamente, servía para controlarlo. Lo denunciaron sus vecinos al 911. La policía lo detuvo sentado en el cordón de la vereda, frente a su casa.

Al igual que el principal acusado por el cuádruple crimen de Campana, Ángel Fernández, Héctor Alberto Ojeda –procesado por robo a mano armada– tenía el teléfono cortado por falta de pago. Por eso la alarma no sonó. La policía cree que no cometió ningún delito mientras estuvo fuera de su casa. “La alarma falló pero sus movimientos quedaron registrados en el sistema”, dijo una fuente policial. Ojeda tiene 27 años y vivía en Finlandia al 1500, en el barrio Pico de Oro. Había estado detenido en la Unidad Penal Nº 37 de Tandil.

Fuente: www.criticadigital.com

Comparti en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario