“Pobres millonarios”, o el morbo de ver a un grande caído

Es el morbo de verlo así, de rodillas, envuelto en lágrimas y sin respuestas inmediatas. Es, si fuese una novela, la del hombre rico que cayó en desgracia, del famoso que tocó el para terminar en el . Sí, es el morbo humano que cada tanto aparece para recordarnos lo vulnerables que somos.
Hoy es el fútbol. Así se vive la “tragedia”. River no puede con su alma ni con su historia, aquella que supo , verdaderamente millonaria. Es el , con , que más en el fútbol local. Y ahí está. Humillado, con todos sus flancos al descubiertos y de cara a lo desconocido -para ellos-, el Nacional B.

 

Salvo al hincha de River, claro, al resto le atrapa la historia del gigante que cayó en desgracia. Un psicólogo diría que sirve para recordar que se puede caer sin importar lo lejos que se pueda llegar.
La historia del que todo lo tuvo, en este caso River, y que hoy olvidó sus laureles para ser “uno más”, sin los privilegios de un grande, sospechas que hasta los 45 minutos finales –que nunca llegaron porque el partido se suspendió antes de tiempo- estaban de pie.
“River no va a descender”, se decía, no sólo en los , sino en todos lados. Porque siempre existe eso de “a los grandes no les pasa nada”. Y cuando decimos “grandes” no se trata sólo de fútbol.
Pero cuando pasa, como ahora, el morbo de la vulnerabilidad se pone de pie para recordar, una vez más, que nadie tiene “coronita”, ni la “vida comprada” ni a “seguro” en libertad. Cayó un grande, tal vez el más grande. Ahora sí les puede pasar. Ahora sí nos puede pasar.

Alejandro Álvarez

Comparti en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario