RENÉE ZELLWEGER VUELVE A SER BRIDGET JONES .Cuánto engordará?

En una época donde las películas de los grandes estudios se basan en franquicias más que en ideas, no es sorprendente el anuncio de que Renée Zellweger protagonizará un tercer film protagonizado por la redonda, mal hablada, romántica y fumadora empedernida Bridget Jones en una tercera entrega de lo que es, ya, una saga.

El personaje creado por la escritora británica Helen Fielding –un poco a modo de autobiografía– logró ser un éxito de taquilla en 2001 con El diario de Bridget Jones, y un semifracaso –también interpretado por Zellweger y con Hugh Grant y Colin Firth como quienes disputaban su corazón– en Bridget Jones – Al borde de la razón. En ambos films, la delgada (e incluso más que eso, a pesar de la redondez de su rostro) actriz subió notablemente de peso para llegar a la contextura poco agraciada de la protagonista. Los cables noticiosos de todo el mundo destacan que, para la nueva entrega, la ganadora del Oscar volverá a someterse a una dieta rica en carbohidratos y baja en actividad física.

La idea de engordar para interpretar a un personaje (perdón) de peso en alguna película nació gracias a la increíble –y masoquista– transformación de Robert De Niro para convertirse en el boxeador Jake La Motta en Toro Salvaje (Martin Scorsese, 1980), y su performance enorme (subió y bajó de peso en muy pocos meses) se convirtió en leyenda. De hecho, el propio De Niro la repitió para interpretar a Al Capone en Los intocables (Brian De Palma, 1987). Su ejemplo cunde: hay actores y actrices que han logrado premios por cambios drásticos de masa corporal, como Charlize Theron (engordó y casi se deformó para Monster), o Javier Bardem (Los lunes al sol), o el reciente Denzel Washington de La captura del Metro 1 2 3, todos además personas que bajan muy rápidamente el exceso de maquillaje interno.

Lo de Zellweger, en una (¿necesaria?) tercera llegada de Bridget Jones a la pantalla grande, podría establecer un récord mundial: dado que el primer film es de 2001 y el segundo de 2004, sería la persona que más engorde y adelgace en el cine, a razón de una vez cada 4 años. Un método de actuación que quizás no sea el de Strasberg, pero al que hay que ponerle el cuerpo.

Fuente:criticadigital

Comparti en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario