Tan ciegos !

La paradoja es que sin haber concedido en el plan de retenciones móviles ante la patronal agraria, sin embargo, el discurso de Cristina Kirchner adoptó varias de las principales máximas políticas de la oposición “republicana” del estilo Carrió. Como solía decir la Juventud Peronista sobre el propio Perón, amagan con la izquierda y pegan con la derecha. Días atrás mandaron a D’Elía a citar el artículo 21 de la Constitución y el “derecho a armarse” contra “el complot golpista”, y en Plaza de Mayo Cristina terminó recitando el artículo 22 según el cual “el pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes”, un principio profundamente conservador y antidemocrático, que niega la acción de masas y la democracia directa de los trabajadores y el pueblo. Los que se llegaron a presentar como herederos de la rebelión del 2001, quieren restaurar ahora el principio según el cual no había que reclamar en las calles, que se vayan De la Rúa y Cavallo, y sólo se podía esperar a las próximas elecciones para reemplazarlos. Al fin y al cabo, hasta el “piquetero” D’Elía coincidió con Carrió y De la Rúa en que aquello se trató de “una conspiración”.

La presidenta apeló a la retórica “nacional y popular” de la “distribución del ingreso”, para hacer pasar, en realidad, un programa reaccionario. Con el lema de “Queremos volver a recuperar la normalidad institucional”, utilizó el antipopular lockout empresario y el desabastecimiento, para impugnar todo método de lucha extraparlamentaria, ya sea que tengan objetivos reaccionarios como los actuales o sean de los trabajadores y sectores populares por sus legítimas demandas: “nada se arregla con cortes de ruta” es el nuevo discurso oficial. En la misma línea, reivindicó su “papel institucional” como senadora durante el debate de la Ley Banelco de flexibilización laboral. Pero aquello fue justamente la demostración que lo efectivo era desarrollar una huelga general para impedir la votación de la ley Banelco en el Congreso, antes que esperar mirando por televisión como las intervenciones de la senadora Kirchner y otras tantas naufragaban en la impotencia que después pagaron los trabajadores con peores condiciones de explotación.

El discurso de Plaza de Mayo muestra, una vez más, que si el gobierno sale fortalecido de esta crisis con el campo, lo usará contra los trabajadores que se levanten por sus derechos, como mostraron en Jujuy ante los reclamos de las familias desocupadas y lo anticipan las persecuciones y ataques contra los delegados de base y nuevos activistas sindicales. Es sintomático el “olvido” de la presidenta de nombrar en su discurso “contra los golpistas” a Jorge Julio López, justo el día, 18 de junio, en que se cumplieron 21 meses de su desaparición a manos de bandas fascistas amparadas por la impune policía bonaerense. Es que no se puede “desestabilizar” a otra de las grandes “instituciones” de esta democracia, la “mejor policía del mundo”.

Manolo Romano para La verdad obrera

Comparti en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Sin Comentarios

No hay comentarios

¿Le gustó este artículo? ¡Su opinión puede ser util para otros!

Deja un Comentario